Madrid se sumerge antes de lo previsto en segunda ola del coronavirus

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Cerca del aeropuerto de Madrid, las grúas funcionan las 24 horas del día para terminar en noviembre el “hospital de pandemias”. Pero la segunda ola del COVID-19 llegó antes de lo esperado, poniendo a prueba el sistema sanitario de la capital española.

En un inmenso terreno a orillas de la autopista, entre nubes de polvo que levantan decenas de camiones, 400 obreros trabajan día y noche desde julio.

“Hace dos meses no había nada aquí”, dice Alejo Mirando, director general de infraestructuras de la región de Madrid, principal foco de la epidemia en España en los meses de marzo y abril.

Con un coste superior a los 59 millones de dólares), el hospital Isabel Zendal, rebautizado como “hospital de pandemias”, dispondrá de 45 000 m2 para acoger a más de 1 000 enfermos en caso de crisis sanitaria.

Ventanales para vigilar a los pacientes sin contaminarse, enormes vestíbulos sin habitaciones individuales, salas con presión negativa para realizar autopsias: la arquitectura está pensada para “evitar la transmisión de carga viral” y se inspira en el pabellón de congresos Ifema, convertido entre marzo y mayo en hospital de campaña, explica Mirando.

Prometido para preparar mejor a la región ante una segunda ola de la epidemia, el hospital se entregará demasiado tarde para atender el incremento de pacientes con los que ya está lidiando el sistema sanitario.

“Nos preocupa el estado de la salud pública y de la evolución de la epidemia en Madrid”, admitió el lunes el jefe de gobierno español, Pedro Sánchez.

Madrid, con más de 6,5 millones de habitantes, representa desde el inicio de la epidemia cerca de un tercio de los 29 000 fallecidos por COVID-19 en el país. 73 de las 191 defunciones de la última semana proceden de la región capitalina.

“Los centros de salud (de atención primaria, ndlr) son los que están ahora mismo conteniendo esta segunda ola”, pero “los hospitales ya se están preparando”, con un 16% de sus camas ocupadas por pacientes covid (contra un 6% en el resto del país), dice Silvia Durán, portavoz de la asociación de médicos Amyts.

Los médicos se quejan de falta de personal, de recursos y de descanso. Están exhaustos, agotados porque reciben “hasta 60 pacientes” diarios, dice.

La situación no es para nada “comparable a los meses de marzo y abril”, ya que los positivos son mucho más jóvenes y la mortalidad muy inferior, aseguró este viernes el ministro regional de Salud, Enrique Ruiz Escudero, antes de anunciar no obstante nuevas medidas, como la limitación de reuniones privadas en espacios interiores y exteriores a 10 personas o la prohibición de bailar en las bodas.

AFP

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