Minsa empezó a utilizar pruebas moleculares rápidas hechas en el Perú para diagnosticar la COVID-19

MINSA

Luego de un trabajo de un grupo de científicos del Instituto Nacional de Salud (INS), el Ministerio de Salud (Minsa) empezó a utilizar la prueba molecular rápida LAMP, de fabricación nacional, para el diagnóstico de la COVID-19.

La prueba molecular utiliza la técnica LAMP (amplificación isotérmica mediada en lazo), la misma que permite emitir un diagnóstico en solo dos horas, cuando lo normal es que se espere entre tres y cinco días para obtener el resultado de una prueba molecular bajo la técnica normal.

Se trata de una respuesta tecnológica a los problemas que presentaba el país para poder hacer un seguimiento de la pandemia: cuando llegó la COVID-19 al Perú, en marzo pasado, el país solo contaba con un laboratorio con tecnología molecular capaz de procesar 500 muestras moleculares al día (hisopados nasal y faríngeo). Ante dicho escenario, un equipo de científicos del INS se plantearon cómo diagnosticar la enfermedad sin contar con laboratorios moleculares especiales.

Así, empezaron a investigar si la técnica LAMP que se suele aplicar en el Perú con éxito para el diagnóstico del dengue, zika y tuberculosis también podía ser utilizada para descartar la COVID-19. Luego de tres meses trabajando en la adecuación de la técnica, se lograron resultados positivos, y empezaron a realizarse los ensayos en laboratorio y campo.

Esta semana la prueba empezó a implementarse en la Dirección Regional de Salud (Diresa) del Callao y en los hospitales Nacional Hipólito Unanue y Guillermo Almenara. En la siguiente semana, la Dirección Integrada de Salud (Diris) Lima Centro y el Hospital Nacional María Auxiliadora también empezarán a aplicar esta técnica, y posteriormente se extenderá a otros laboratorios de Lima y provincias (Cusco, Arequipa, Ancash, Madre de Dios y Pasco).

La tecnología permitirá que cada establecimiento de salud implementado tenga la capacidad para realizar 200 pruebas diarias, y un total de 6 000 pruebas mensuales.

Ente sus ventajas están que su aplicación es más simple y rápida que los métodos de PCR tradicionales, tiene bajo costo (hasta tres veces menor a la prueba molecular actual), requiere laboratorios menos complejos, menor cantidad de equipos y personal de salud capacitado por el INS para la interpretación de resultados (con el método actual se requiere personal especializado en biología molecular).

Gracias a estas características, la prueba molecular LAMP tendrá mayor alcance, pues llegará a los establecimientos de salud que no tienen la posibilidad de implementar técnicas de biología molecular estándar (PCR en tiempo real).

Cabe indicar que la investigación del INS no es la única en curso para utilizar tecnología molecular en la detección del COVID-19. Los investigadores peruanos Mónica Pajuelo, Ricardo Antiparra, Edward Málaga, Pablo Tsukayama (Universidad Cayetano Heredia), Luis Saravia (BTS S.A.C), Mariana Leguía (Pontificia Universidad Católica) y Eduardo Juscamayta (INS) también están desarrollando sus propios proyectos con apoyo financiero estatal – FONDECYT, INNOVATE- y privado.

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