El papa León XIV visitará el Perú del 11 al 17 de noviembre, en un viaje en el que recorrerá las ciudades de Lima, Cusco, Chiclayo y Pucallpa. Al respecto, Juan José Dioses, director de Comunicaciones del Arzobispado de Lima, dijo que cada ciudad ya trabaja en una propuesta de itinerario que posteriormente será presentada a la Conferencia Episcopal y al Vaticano para su evaluación.
Asimismo, precisó que el programa final aún no está cerrado y que una comisión de avanzada de la Santa Sede llegará al país a fines de agosto para revisar las actividades previstas.
Para su paso por la capital, se han considerado actividades protocolares en la condición de León XIV como jefe de Estado, como la visita a Palacio de Gobierno y un encuentro con la presidenta Keiko Fujimori.
También se prevé una visita a la Basílica Catedral de Lima, donde reposan las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo, considerado patrón del episcopado peruano y latinoamericano, y de quien el pontífice ha expresado anteriormente su admiración, inspirándose en su vida y testimonio.
Asimismo, existe la posibilidad de que el sumo pontífice visite Zaña durante su estancia en Chiclayo, aunque esta alternativa todavía está en evaluación. Según Dioses, el actual pontífice mantiene su vínculo con la diócesis de Chiclayo y con Zaña, donde desarrolló parte de su labor pastoral y episcopal.
La agenda también contempla actividades en Pucallpa, donde se evalúa un encuentro con representantes de comunidades indígenas, como lo hizo su antecesor, Francisco, durante su visita al Perú en 2018.
«Es un papa muy viajero, que habla en muchos idiomas. En sus últimos viajes ha hablado en portugués, en árabe, en latín, en francés, en inglés, en castellano. Y quizás aquí en el Perú nos sorprenda y nos hable en alguna de nuestras lenguas originarias, en quechua o en alguna de las lenguas de los pueblos amazónicos, porque él se ha identificado siempre con los pueblos a los que visita. Trata de entender su cultura», remarcó.
Dioses indicó que la visita de noviembre será el viaje apostólico más largo de León XIV registrado hasta el momento en el Perú y uno de los principales desplazamientos de su pontificado.
«Yo creo que nos espera un encuentro de mucha emoción, de mucha carga emocional, que reafirma la fe para quienes son creyentes, pero también un encuentro con mensajes aterrizados. Una iglesia con los pies en la tierra, como decimos a veces coloquialmente, y que está destinada a las distintas realidades de las ciudades donde va a visitar», sostuvo.